Yo soy un loco que se dio cuenta… decía Andrés el Calamar, (quién no entendió, no se clave) pero siento contradecir a Andrés pero darse cuenta no es de locos, me parece que cuando uno no tiene ni puta idea, puede argumentar locura, pero el saber y concienciar algo es completamente inútil hacerse el loco.
Hace unos días me di cuenta y entonces fue cuando dejé de hacerme el loco.
Y es que uno se da cuenta de que ya no es tan hábil para algunas cosas importantes claro, como lo son beber hasta las 7 a.m. y comenzar a beber de nuevo a las 6 p.m. como empezar la peda con cervezas y acabar con brandy, tequila, vodka o cualquier madre disponible y agua mineral, ya saben cosas importantes como esa.
O más vanales como no poder eliminar las grasas como antes, guardar las azucares, joterías.
Sé que he sido el mejor partidista del machín, apartando las joterías como cremas y manicuras que varios metrosexuales han puesto de moda pero cuando uno se ve en el espejo del baño y además de cuestionarse ¿porqué coños hay espejos en el único lugar de la casa donde uno es más indefenso y yo encima tengo uno dentro de la regadera, con la finalidad de rasurarme al vapor pero en verdad su fin práctico es mostrarme como pierdo pelo día a día y gano peso.
Mi cuerpo cada día es menos… digámoslo así: “deseable”, por si algún día lo fue claro. Aunque a mi me parecía que lo era al menos yo deseaba tenerlo así, pero un día al rasurarme notó que mi ahora cintura talla 34 se halla coronada por una lonja doble y como cereza de pastel un par de tetas que muchas de mis amigas desearían y encima una papada oculta por mi espesa barba, la pregunta es si a mis 31 años hay solución, no regresar en el tiempo, nunca pretendería eso, pero perder 20 kilos ¿será posible? ¿habrá manera de hacerlo? Una que sea saludable y sobretodo en poco tiempo.
No percibir y ser inmune a mi cada día menos lenta calvicie, es una cosa. Pero hacerme wey mientras crece mi panza como mala hierba de cualquier baldío, es distinto.
Creo que llego el día de “darme cuenta” y dejar de hacerme el loco, ¿cómo hacés Andrés? Para ser loco y darse cuenta.
Pero ok, ya me di cuenta, ahora falta el punto a resolver, ¿qué rayos hago? Dirán traga menos, corre más, simples consejos, necesito algo radical, no importa si es ilegal, con que detenga el crecimiento de mis copa B me conformo.
Los convoco a ustedes mis amigos a hacer un poco de caridad y regalarme sus consejos para poder entrar de nuevo en mis pantalones talla 30, no es que quiera verme como veinte añero con skinnys Levi´s, pero si usar un mendígo talla 30.
Qué quede en los anales de mi blog, me he comprometido con el cabrón que veo en el espejo de la regadera y le debo 20 kilos, mismos que ante usted querido lector que es testigo presente del caso, prometo pagar uno a uno antes de terminar el año, ¡Te maldigo grasa!
He dicho.
A lo mejor, resulta mejor así.